Camilo era un artista innato, lo había heredado de su madre (Al igual que Cande).. una amante de la música, el baile y la actuación aunque en silencio; en sus épocas no había tanta libertad de expresión como en la actualidad.. era hija de un padre militar y una madre educada de similar manera, por lo que aceptar el amor que sentía su hija por el arte era imposible.. los artistas eran visto como rebeldes, descarrilados; peor las mujeres, que eran asimiladas a las prostitutas. Por lo que en vez de expresar aquél amor arriba de un escenario se lo transmitió a sus hijos en secreto.
Él había crecido a la sombra de su padre (militar) y a la luz de su madre(ama de casa); esta última le había transmitido todo ese amor que ella tenía dentro y no podía expresar, lo crío enseñándole a creer en los sueños, en que lo que se quería se podía, a pesar de que ella no había podido.
Su matrimonio había sido arreglado: su padre la obligó a casarse con un cabo de su cuartel con tan sólo 17 años; haciendo que sin quererlo renuncie a la mínima ilusión que le quedaba de revelarse y decidirse por cumplir todos sus sueños. Su último intento fue a los 19, antes de enterarse de que estaba embarazada de Camilo; después de su nacimiento, decidió dejar sus sueños de lado, y dedicarse exclusivamente a él, a criarlo con los valores que a ella le hubiese gustado ser criada, a la luz de los sueños.
Camilo, sin quizás saber bien porqué, nunca fue muy allegado a su padre; durante su infancia/adolescencia, lo esquivó lo más que pudo, siempre respetándolo, pero intentó no imvolucrarse demasiado con él. En cambio, su madre.. era la razón de su existir, la luz de sus ojos: con sólo verla una sonrisa se dibujaba en su cara.
Cuando tenía 10 años se enteró que iba a tener una hermana.. Candela. Fue en ese momento que se volvió sobreprotector de su madre, y de su hermana luego de haber nacido. Las cuidaba, de su padre.. sin saber por qué, sentía que debía hacerlo. Con el paso de los años, fue entendiendo todo: el sentido de la vida, su rechazo hacia su padre, el amor que sentía por su hermana y su madre, y que debía hacer todo por cumplir todos sus sueños, y los de su madre.
Cande fue criada de la misma forma. Todas las tardes, mientras su padre trabajaba, Camilo y su mamá le montaban distintos espectáculos, de música, de teatro, de baile, que ella disfrutaba ver, que hacían que vea un mundo de colores, llenos de sueños y esperanzas. Al anochecer, su padre llegaba de trabajar, y todo volvía a la normalidad. Podía ver a su madre con su luz apagada, haciendo todo lo que le pedía ese hombre para servirlo, y a Camilo introvertido, triste y lejano a su padre. Pero no entendía mucho, todavía era muy pequeña para eso.
Todavía había un rayito de luz que faltaba iluminar a aquella madre y a los hermanos.
Una noche, cuando Camilo tenía 14 años y Candela 4, luego de trabajar, su padre llego con una nena en brazo, muy parecida a Cande, de su misma edad.
-Mamá: -sorprendida- y esto?
-Cande: -acercándose a la nena que se encontraba abrazada a la pata de una silla, con miedo- hola.. -sonriéndole mientras le acariciaba la mejilla- cómo te llamas?
-Camilo: -siguiendo a su hermana- hola hermosa...-dándole un beso en la mejilla-
-Padre: -firme; en tono de reto- Camilo, Candela
Instantáneamente, los hermanos, ahora con la misma cara de susto de la nena, se pararon bien erguidos.
-Padre: Ella es Mariana, y es una nueva integrante de la familia.
Camilo y su madre abrieron los ojos y se miraban sin entender, pero sabían que muchas explicaciones no podían pedir. Candela, que no entendía nada se mantuvo felíz
-Cande: una amiguita?
-Camilo: -abrazando a su hermana, con miedo- si Can...
Su padre, sin consultar, decidió adoptar a aquella nena: Mariana; sin embargo, el resto de la familia estaba muy felíz! Cuando logró soltarse se mostró una nena llena de alegría, que disfrutaba las tardes junto a sus nuevos hermanos y a su nueva madre.Se ponía a bailar,a actuar y a cantar junto a ellos, haciendo que Cande le siga los pasos.
Las tardes en aquella casa eran una fiesta.. un show. Las noches eran totalmente disciplinadas, pero los chicos sabían cómo debían llevarlas, para que rápidamente vuelva a llegar la tarde.. y el show vuelva a comenzar.
Camilo había llegado a su último año de secundario, y había decidido que si vivía iba a ser para cumplir todos sus sueños: quería triunfar en el mundo del espectáculo. Su mamá lo apoyaba con aquél sueño, y lo convenció para que lo lleve adelante, aunque ello significaría abandonar a su familia, a la luz de todos. Durante aquél año, también se preocupó por averiguar sobre Mariana, ya que la nena, a medida que crecía, se preocupaba más por saber quienes eran sus verdaderos padres, pero esa información su papá la ocultaba, como tantas otras cosas. Camilo descubrió otra faceta de su progenitor, esa faceta que lograba percibir y lo hacía alejarse, aún sin saberlo.
Antes de que decida partir hacia Buenos Aires, explotó frente a su padre, quien lo hechó de su casa, dejando totalmente apagadas a las tres mujeres, pero sin importarle. Camilo, con casi 18 años, se instaló en la gran ciudad, y de vez en cuando, a escondidas, escapaba al sur a visitar a su madre y a sus hermanas, o se comunicaba con ella a través de cartas o por teléfono. Por la mañana iba al conservatorio, por la tarde trabajaba de mesero en un bar, y por la noche tocaba la guitarra y cantaba canciones de los 80 en la calle Florida, a la gorra; así lograba pagar el conservatorio y la pensión en la que se alojaba.
A los 21 años decidió volver a Usuahia: se había enterado por sus hermanas que su madre estaba muy enferma.. no podía siquiera levantarse de la cama. Sus hermanas tenían 11 años, aún eran muy pequeñas, y no las quería dejar solas. Se instaló en su ciudad natal, pero no en su casa, ocultándose de su padre: paró en la casa de un amigo de la secundaria, trabajaba por la mañana para al mediodía buscar a sus hermanas en el colegio y pasar toda la tarde junto a ellas y su madre, mientras su padre se encontraba trabajando. Solían hacer lo mismo que cuando eran chiquitos, pero esta vez los espectáculos los montaban los tres hermanos, para su mamá, quien lograba, con las pocas fuerzas que tenía, mostrar una pequeña sonrisa a sus hijos, que los llenaba de alegría, y a la vez los deprimía un poco, los llenaba de miedo, les asustaba no poder volver a ver esa sonrisa entera, completa.
_________
Gracias Yoha por entrar y comentar :)
Gracias Beaa por tan lindo comentario también.
Y gracias a los que dedican un tiempito suyo a leer mi nove :)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
QUE HERMOSA NOVE AMIGAAAA :)
ResponderEliminarme encanta la verdad re linda en serio
la sigo leyendo en cuanto subas mas capitulitos
y podrias conectarte en algun momentooo???
cuando hacemos la ronda de amigas?? =/
te adoro nenaaa
besitos enormess
bren
la jirafa paisana :)